(18-7-2024). El presidente del Consejo Colef, Vicente Gambau, afirma que la futura Ley de ordenación de profesiones del deporte no implicará despidos ni desmantelar la formación no universitaria. Su objetivo debe ser ordenar el espacio y acabar con ciertos privilegios, ya que, hasta ahora, “se ha vivido de mal pagar y explotar a los graduados”.
El presidente del Consejo Colef, Vicente Gambau, responde a la Federación Española de Entrenadores Personales y Fitness (Feepyf), quien alertaba de un “un grave perjuicio” para el colectivo si se aprueba la Ley de ordenación de profesiones del deporte en el Congreso de los Diputados. A su parecer, los despidos pueden ser una de las consecuencias para todos aquellos que no cuenten con el Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
Gambau desmiente todas las afirmaciones realizadas a CMDsport y asegura que el problema es que hay “incomprensión” y “especulaciones sobre un escenario que no es real”.
En este sentido, defiende “la coherencia y la justicia” y opina que “hay partes interesadas que están en situación de privilegio porque pueden contratar a personas altamente calificadas a precio de monitor”. De hecho, apunta directamente a las patronales del sector y afirma que “existe una preocupación por parte de los empresarios, ya que piensan que deberán pagar dignamente a los profesionales que se han formado en la universidad”.
Los entrenadores personales se oponen en bloque a la futura Ley de profesiones del deporte, ya que la reserva de actividad, argumentan, “puede originar un grave perjuicio a miles de profesionales perfectamente cualificados”. ¿Es así?
Hay una gran incomprensión sobre lo que significa la regulación profesional y se especula sobre un escenario que no es real. No habrá despidos masivos ni se desmantela la formación no universidad. Los graduados tampoco prestarán todas las actividades profesionales. Sin embargo, el Consejo Colef propone que haya ciertas actividades que, por su complejidad o necesidad científico-técnicas, estén reservadas a las personas más cualificadas. Esto es en beneficio de la ciudadanía, con el objetivo de mejorar el servicio.
Hay partes interesadas que están en situación de privilegio porque pueden contratar a personas altamente calificadas a precio de monitor
¿Por qué se ha producido esta situación?
Comparan la situación con un enfermero que quiere hacer de celador, pero es al contrario. Es como si hubiera albañiles que quieren ser arquitectos o celadores que quieren trabajar de médicos. No se despide a nadie, pero ciertos servicios especiales requerirán de personas preparadas. Se trata de coherencia y justicia y de que los servicios sean seguros y de calidad. Hay partes interesadas que están en situación de privilegio porque pueden contratar a personas altamente calificadas a precio de monitor. Existe una preocupación por parte de los empresarios de pensar que deberán pagar dignamente a los profesionales que se han formado en la universidad.
¿La nueva ley puede invadir competencias autonómicas?
En absoluto. Hay una parte del sector que no quiere entender. Los servicios profesionales de interés público, como los deportivos, requieren una cualificación. Si no, estaríamos hablando de libre mercado. Se trata de regular las profesiones, también, a nivel estatal. Esta norma lo que hará es acabar de determinar qué actividades son exclusivas nuestras.
Hasta ahora, el sector ha vivido de monitores, independientemente de su cualificación.
¿Los centros deportivos deberán gastar más en recursos humanos con la aprobación de la nueva norma?
La cuestión salarial está en el convenio colectivo. Lo que está claro es que si alguien abre una farmacia, tendrá que fichar a un farmacéutico. El error es pensar que el sector es de libre mercado, pero se trata de ofrecer garantías a la sociedad. Este sector es el único donde cuesta lo mismo una persona titulada que una que ha hecho un curso de 590 horas. La ley debe aportar coherencia y justicia acorde con la formación que se tiene. Hasta ahora, el sector ha vivido de monitores, independientemente de su cualificación. El Consejo Colef quiere dar prestigio a la profesión.
Se quiere derribar lo que el Estado está obligado a hacer
¿Habrá una falta de personal?
Seguirá siendo el mismo y, además, se establecerán periodos de habilitación, por lo que habrá tiempo para formarse o para acreditar experiencia. Sin embargo, reitero, habrá actividades profesionales que deberán realizarse por parte de personas altamente formadas. Pero el resto, seguirá igual. Cada uno trabajará en lo que es competente. Esta regulación se hace para garantizar una calidad, pero hay quienes lo que defiende es que todo valga para todo. Se quiere derribar lo que el Estado está obligado a hacer.
No se puede llamar monitores a personas universitarias
¿Seguirá existiendo la profesión de instructor y monitor de fitness?
Sí. Es impensable pensar que se quiere prescindir de los instructores. Pero si una persona requiere un servicio más complejo, requerirá de un graduado. No se puede llamar monitores a personas universitarias.
No entendería que una persona cualificada buscará el subempleo y la precariedad en puestos que no lo competen
También se dice que los graduados buscan apropiarse de determinados puestos de trabajo.
No entendería que una persona cualificada buscará el subempleo y la precariedad en puestos que no lo competen. Asimismo, quiero aprovechar para recordar que hay 65 facultades de Ciencias de la Actividad Física y el deporte y que salen 5.000 titulados al año, por lo que hay suficientes graduados. Pero no se trata de diferenciar a los que tienen formación universitaria de los que no, sino de ordenar. No habrá desincentivo ni impacto humano, pero hay reticencias al cambio. Simplemente, se quiere dar coherencia al espacio deportivo.
Hay que dejar de ir a precio y valorar adecuadamente las ventajas de un servicio bien prestado
¿Por qué existen estas reticencias al cambio?
Los centros deportivos están contratando profesionales altamente calificados a precio de monitor, por lo que no quieren perder este privilegio, pero hay que pagar lo justo a los graduados. Las patronales querrían un libre mercado. En el sector hay un problema y es que las empresas viven de mal pagar y explotar a los graduados. Las patronales se quejan de no encontrar al personal cualificado y, pagando así, nunca lo harán. Sin embargo, es a lo que están acostumbradas. El sector ha tendido siempre a pagar la categoría inferior y lo que queremos es que se pague de manera dignamente. Para ello, habrá que aumentar los precios. Ya es hora de empezar a valorar un poco los servicios deportivos por parte de la sociedad. Hay que dejar de ir a precio y valorar adecuadamente las ventajas de un servicio bien prestado.


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