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La crisis empezó antes del Covid-19

Camp Base afronta fase preconcursal y recorta su red de tiendas

Pasa de 10 a cuatro puntos de venta

camp base

Camp Base ha reducido su red de puntos de venta, repartidos entre Cataluña y el País Vasco, de diez a cuatro.

(11-6-2020). Camp Base hace frente al preconcurso de acreedores en el que entró antes de la declaración del Estado de Alarma con un reajuste de sus efectivos que le habría llevado a cerrar más de la mitad de sus puntos de venta, entre ellos algunos tan emblemáticos como el de Sant Cugat del Vallès y Vitoria.

La cadena de tiendas de outdoor Camp Base atraviesa una delicada situación financiera y ha entrado en fase de preconcurso de acreedores. Así lo revelaron a CMDsport distintos proveedores de productos de montaña ya en el mes de febrero, antes de que la pandemia del Covid-19 se expandiera en España. Según las mismas fuentes, la empresa estaría trazando un plan de viabilidad para procurar la continuidad de su negocio que pasaría por una reducción de efectivos. De hecho, en pleno proceso de desescalada y ante un escenario de reapertura generalizada del retail especialista de montaña, Camp Base sólo ha vuelto a subir la persiana de cuatro de sus diez establecimientos y distintos suministradores de outdoor confirman que la idea es echar el cierre de estos comercios para reducir la estructura de la compañía y mejorar la rentabilidad.

Según ha podido constatar CMDsport, las tiendas de Sant Cugat del Vallès (Barcelona), El Nus (en el barrio barcelonés de Gràcia), Girona capital, Vitoria y San Sebastián permanecen cerradas desde la declaración del Estado de Alarma y no han vuelto a abrir. La propia página web de Camp Base informa del reinicio de actividad de la cadena tras el confinamiento pero sólo alude a los horarios de los otros cuatro puntos de venta: el de la C-17 (Parets del Vallès), Intermpèrie (Barcelona), Olot (Girona) y Aralar (Tolosa).

La empresa cuenta también con una tienda online que ha seguido dando servicio durante el confinamiento.

Pérdida de puntos de venta emblemáticos

Esta reducción de efectivos offline significa la pérdida de tiendas emblemáticas, comenzando por la de Sant Cugat, de grandes dimensiones y la primera que la cadena puso en marcha en el año 2009. Otro establecimiento de referencia que se pierde es el Vitoria, que abrió en el año 2016 al instalarse en el antiguo local de Landher Montaña y que supuso la entrada de la empresa de origen catalán en el País Vasco. El Nus, en el barrio de Gràcia, se unió a Camp Base a finales de 2017 tras la jubilación de su antiguo propietario, mientras que la tienda de Girona se incorporó en marzo de 2018 tras la integración de los dos puntos de venta de Aresta, el de Girona capital y el de Olot (uno de los que ahora sigue abierto). El comercio de San Sebastián, Camp Base Izadi, fue el último en sumarse a las filas de la cadena. Lo hizo en abril de 2019 también tras la jubilación de su fundador.

Más de 2.500 metros cuadrados operativos

Con este recorte de puntos de venta, Camp Base aglutinaría ahora unos 2.600 metros cuadrados de superficie frente a los 4.750 metros cuadrados que reunían sus 10 establecimientos. Tres de los cuatro comercios que permanecen activos son de grandes dimensiones. El de mayor superficie es el de la C-17, en Parets del Vallès, que se inauguró en octubre de 2014 en un local de 600 metros cuadrados. Pero posteriormente, en verano de 2017, la enseña se alió con la veterana tienda de ciclismo Ravet Bike y ambas pusieron en marcha un espacio conjunto de 400 metros cuadrados en un local anexo de 400 metros cuadrados, lo que dio como resultado una ‘mega tienda’ de 1.000 metros cuadrados dedicados al outdoor y el ciclismo.

Por su parte, Camp Base Intermpèrie nació a principios de 2018 como resultado de la integración en sus filas de esta histórica tienda de montaña, de 700 metros cuadrados y propiedad hasta entonces de Pexamania, que también posee la célebre tienda de ciclismo Probike. El año 2018 fue muy expansivo para Camp Base y, además de Intermpèrie y Aresta, también culminó con la adhesión de Aralar, en Tolosa (Guipúzcoa), un movimiento con el que la cadena se reforzaba en el País Vasco. El objetivo de Camp Base era seguir creciendo en puntos de venta y dar incluso el salto fuera de Cataluña y el País Vasco.

Más de 6 millones de euros de facturación en 2019

El pasado ejercicio 2019, según cifras facilitadas por la propia empresa, Camp Base alcanzó una facturación de 6,1 millones de euros, un 17,3% más que los 5,2 millones ingresados el año anterior. Aunque lejos de las cifras de Barrabés Esquí y Montaña, líder indiscutible por facturación y superficie de la distribución especializada de montaña en España, Camp Base había logrado consolidarse en los últimos años como uno de los gigantes del retail de outdoor en nuestro país. De hecho, con sus 10 puntos de venta, superaba a Barrabés en número de tiendas, aunque no en superficie, ya que la cadena de origen aragonés supera los 5.500 metros cuadrados con sus siete establecimientos offline frente a los 4.750 metros cuadrados de los que llegó a disponer Camp Base.


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