(7-7-2023). Es aconsejable que las embarazadas prosigan con sus rutinas de ejercicio físico durante los meses de verano. Aunque se recomienda hacer algunas modificaciones, para que las temperaturas elevadas o el sol no perjudiquen. Mariela Villar, de Embarazo Activo, nos ofrece las claves.
Mariela Villar Heidelberger, Directora de Embarazo Activo®, destaca que lo más recomendable es tener una rutina de ejercicio físico y no abandonarla en ningún momento del año. “El hecho de encontrarnos en los meses de verano no es motivo de excusa para dejar de estar activos. Aunque sí se recomienda hacer algunas modificaciones para que las temperaturas elevadas o el sol, no nos perjudiquen”.
Para aquellas futuras mamás que tienen adaptación al medio acuático, que saben nadar, “es muy recomendable hacer natación y ejercicios en el agua. Imprescindible estar guiadas por un profesional que maneje las adaptaciones que se deben de hacer en lo referido a las intensidades y estilos de nado”, afirma Villar.
Las clases de gym y yoga también están aconsejadas. Si se realizan en una zona interior, mejor si se hacen en un lugar aireado o con aire acondicionado. Si son en el exterior, evitar hacerlas de 10 a 17 horas, pues el sol podría ocasionarnos manchas e insolaciones. Además, las altas temperaturas pueden descompensar a las mamás.
Ejercicios y disciplinas
La especialista explica que “la natación y el aquagym son actividades muy recomendadas, evitando el nado completo de braza para no hiperextender la zona lumbar y cuidando las intensidades y cantidad de largos continuos. Se pueden intercalar ejercicios de movilidad y de fuerza que ayudarán a mantener bajo control la frecuencia cardíaca y de esa manera, as su vez hacer una actividad integral”.
El yoga y la gimnasia también se pueden seguir sin ningún problema, para continuar con los ejercicios de movilidad general y de fuerza.
Es muy aconsejable añadir salidas aeróbicas antes de las 10 horas o después de las 19 horas, cuando el sol no producirá daño y la temperatura disminuye. Muy importante hidratarse de manera constante tanto en actividades en sala, en piscina o en el mar al aire libre.
Material a utilizar
Mariela Villar aconseja que, para hacer ejercicios en el agua “se puede tener alguna tabla y/o los churros. Asimismo podemos utilizar pesas plásticas de poco peso para realizar ejercicios de fuerza algo más intensos con la misma resistencia del agua”.
Para las clases de gym y yoga, “lo habitual: mat o colchoneta, pesas pequeñas con el peso que ya la alumna venga usando, bandas y alguna esfera. Esta última puede ser grande, que quede sentada en 90 grados las piernas y una de 20 cm de diámetro para ejercicios más específicos, como por ejemplo del Suelo Pélvico”.
Villar aconseja elegir muy bien la indumentaria: ropa de algodón, en lo posible nada de nylon o ajustada para las clases de gym, yoga o salidas aeróbicas. Para nadar, un traje de baño que no ajuste demasiado o bien un dos piezas, sujetador y braga. Imagen: PchVector en Freepik.
Qué beneficios aporta
Al realizar ejercicio durante el verano, bien en el mar, bien en la playa, la mamá, “sobretodo, obtendrá el beneficio de mantener una continuidad en el ejercicio físico y, además, hará que no se sientan pesadas en el verano, ya que el calor puede producir pesadez en miembros inferiores, por ejemplo”.
A esto añadimos otros beneficios de siempre: mejorar la postura para acompañar los cambios anatómicos que se van produciendo; mejorar el retorno venoso; la calidad del sueño; una mejor oxigenación en todos los tejidos y por supuesto a la placenta, reflejando todos estos beneficios al bebé.
Precauciones debemos adoptar
Villar aconseja elegir muy bien la indumentaria: ropa de algodón, en lo posible nada de nylon o ajustada para las clases de gym, yoga o salidas aeróbicas. Para nadar, un traje de baño que no ajuste demasiado o bien un dos piezas, sujetador y braga. El calzado es de suma importancia, deben de ser zapatillas cómodas y en las clases de yoga sí se recomienda descalzas.
La hidratación debe de ser de manera constante, muchas veces se comete el error de no hidratarse en las clases de natación y aquagym y eso es muy perjudicial.
El protector solar se debe de poner nada más levantarse por la mañana e ir renovando cada 2 horas o después de cada zambullida en la piscina o el mar, concluye Mariela Villar.
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