RUNNING

El atleta madrileño contará con casi 52 años de edad

Chuso García Bragado: “mi motor es retirarme en los Juegos de Tokio 2021”

Bragator vuelve a la carga con energías renovadas

Chuso-García-Bragado-bis

Chuso García Bragado acumula en sus piernas 13 campeonatos del mundo y siete Juegos Olímpicos. (FOTO. El País)

(16-12-2020). Chuso García Bragado, reconoce que “este parón a causa del Covid-19 no me ha ido mal”. El atleta, de 51 años actualmente, consiguió su pasaporte para Tokio 2021 en el Mundial de Doha donde se clasificó octavo. Su meta es retirarse en la cita olímpica del próximo año, que será la octava en la que toma parte, y lo hará con casi 52 años de edad.

El sueño olímpico de Chuso García Bragado (nacido el 17 de octubre de 1969) se ha alargado más de la cuenta. Por momentos, incluso llegó a convertirse en una pesadilla. Lo que tenía que ser un verano de retirada, de competir en sus octavos Juegos Olímpicos, se transformó en la situación más atípica jamás vivida. Todo a raíz de la pandemia por el Covid-19. Nadie estaba preparado para ello, admite. Ni los deportistas de élite.

Un año después, y con una cifra más en el DNI, sus planes siguen intactos. Con casi 51 años, se despedirá del deporte de élite en los 50 kilómetros marcha de Tokio, previstos para el verano del próximo 2021. Dicen que la edad es un número. Y más en el caso de Chuso, en el que la ilusión y las ganas siguen siendo las de un juvenil que empieza. Ahí no hay virus ni aplazamiento que haya podido hacer mella. Bragator -sobrenombre con el que se le conoce dentro del mundo de la marcha- vuelve a la carga. Con energías renovadas.

Nunca habría pensado retirarme ni competir en unos JJOO celebrados en año impar

 ¿En cuanto a lo deportivo, cómo llevas este año 2020 sin poder competir?

Si te soy sincero, este parón obligado no me ha ido mal. El 2019 terminó muy tarde, en el mes de octubre (en su 13º Mundial, Chuso terminó 8º en los 50 kilómetros marcha del Mundial de Doha, en Catar, y logró billete para los JJOO de Tokio) y ya en noviembre estábamos en Sudáfrica, entrenando, preparando la cita olímpica. Me dolía todo e iba muy lento en mi preparación. Este año 2020 sólo he corrido el Campeonato de Cataluña y con una forma muy lejana a la que pensaba. Cuando los Juegos se aplazaron de forma definitiva, me planteé el año de una forma diferente. Para recuperarme bien y estar en 2021 tan bien de forma, como mínimo, como lo llegué a estar en 2019. No obstante, ahora vendrá lo complicado. Mi cuerpo se ha regenerado un poco, pero ahora deberá recuperar su rutina.

En toda mi vida deportiva debo haber terminado alrededor de 60-70 pruebas de esta distancia

¿Campeón del Mundo de la distancia en 1993, para quitarte el gusanillo, has hecho algún entrenamiento de 50 kilómetros (con simulación de carrera incluida)?

En toda mi vida deportiva debo haber terminado alrededor de 60-70 pruebas de esta distancia. Por lo tanto, es una prueba que tengo asumida. Como siempre digo, la paliza no te la quita nadie (reconoce con una sonrisa). Y, cuando entreno, nunca suelo pasar de más de 40 kilómetros (cuando vivía en Lérida, esto se traducía “en un par de vueltas a los viñedos de Raimat”, nos cuenta, a modo de confidencia de vida; o bien se iba al Estany de Banyoles, cerca de Gerona, “y le daba unas cuantas vueltas, unas 6”). Eso sí, cuando estoy preparando una carrera de este calibre sí suelo acumular muchos kilómetros a la semana. No ha sido el caso de este 2020. No obstante, he entrenado durante todo el verano, por lo que he podido vislumbrar la forma física que espero tener para, en 2021, estar en condiciones de hacer un buen resultado en Tokio.

¿Cómo estás viviendo esta situación de la pandemia por el coronavirus?

Quizás lo peor, como todos, fue el confinamiento domiciliario. Sin embargo, días después, por suerte, recibí una cinta para correr, con lo que pude llevar a cabo algunos entrenamientos intensos. Durante el mes de mayo, con el inicio de las diferentes fases de desescalada, fue mucho más llevadero. Y el verano fue, como te contaba, una época muy provechosa en la que entrené mucho. Más que pensar en lo negativo, he aprovechado esta etapa de incertidumbre, por ejemplo, para hacer el curso de entrenador que tenía planificado para completar tras los JJOO. Por lo tanto, lo he ido adelantando un poco. Ahora mismo, como todos los ciudadanos, sigo adaptándome a esta situación, siendo consciente que esto aún no ha terminado. No al menos hasta que no haya unas cuantas vacunas disponibles en el mercado.

13 Campeonatos del Mundo y 7 Juegos Olímpicos ya en tus piernas (la cita de Tokio será su 8ª presencia en unos JJOO, además de suponer su retirada). Una dilatada experiencia como corredor y las has visto de todos los colores, pero imagino que ¿nunca habías pensado convivir con semejante situación, verdad?

La verdad es que no (admite muy reflexivo). Recuerdo que viajé para competir cerca de Hong Kong durante la época de la famosa gripe aviar, por el año 2007. Había muchos controles, pero nada que ocasionara paralizar el mundo y nuestras rutinas diarias tal y como hemos vivido en los últimos meses. Sólo algunas personas centenarias pueden recordar la gripe durante la 1ª Guerra Mundial, con lo cual, desde luego, nunca lo habría podido imaginar. Y aún menos competir en unos Juegos Olímpicos en un año impar. Será una situación que no he vivido jamás (y dibuja ya con la mirada ese sueño olímpico con el que terminará su dilatada carrera deportiva).

¿Qué has aprendido de todo esto a nivel positivo?

(Se lo piensa antes de responder). Es una pregunta difícil. Quizás una de las pocas cosas positivas tuvo lugar durante los primeros días del confinamiento, cuando estaba obligado a pasar muchas horas en casa, y antes de que me pusieran deberes a nivel de entrenamientos y demás. Vi muchas series y eso me permitió mejorar mucho mi nivel de inglés y mi capacidad de oída de este idioma. Siempre es mejorable, pero he aumentado mi nivel.

2020 está siendo un año en el que me ha tocado a vivir, como a muchos, la pérdida de gente muy cercana

¿Y en la vertiente negativa qué es lo que más destacarías?

Lo más evidente en este sentido es la cantidad de personas que están falleciendo durante este 2020 a raíz del coronavirus. Lo he vivido directamente con familiares de mi mujer Montse, que han padecido el virus y sus consecuencias. Y, más recientemente, con el fallecimiento del gran marchador español Jordi Llopart. Esta siendo un año en el que me ha tocado a vivir, como a muchos, la pérdida de gente muy cercana. Sientes impotencia al ver que no puedes hacer prácticamente nada para evitarlo.

Nunca había estado más de 15 días seguidos en casa

¿Ser atleta de élite –con lo que ello conlleva en cuanto a la preparación psicológica y dureza mental que tenéis los corredores de ultra fondo- te ha ayudado a ser más optimista en una situación de tal desasosiego para toda la población?

Más allá de ser marchador de élite, siempre he sido optimista por naturaleza (y sonríe al responder). No obstante, los deportistas, y más en nuestro caso concreto de un deporte individual, estamos acostumbrados a entrenar solos, a estar mucho tiempo solos, por lo que hemos podido quizás llevarlo un poco mejor. Eso sí, siempre hay días y días. En mi caso, por ejemplo, lo que he llevado peor es estar tantos días en casa. Y es que yo más de 15 días seguidos en casa nunca había estado. Siempre estoy viajando. Quizás ha sido lo que más complejo se me ha hecho.

¿Se entrena con la misma intensidad y las mismas ganas a falta de tanto tiempo para los JJOO (la cita olímpica empezará el 23 de julio de 2021 y se prolongará hasta el 8 de agosto; de hecho, la cita de los 50 kilómetros marcha está prevista para el mismo día 8 de agosto)?

La verdad es que no se entrena igual, está claro. Poco a poco, vas entrando en la dinámica de lo que viene. Cuando entremos en 2021, ya todo será más cercano, viendo una cuenta atrás más concreta, con las semanas que quedan hasta el día de la competición, por lo que será más fácil incrementar la intensidad y los kilometrajes en los entrenamientos, semana a semana. Hasta no ver esas fechas de forma concreta, no entrenas de la misma forma, no aprietas tanto los dientes. Algunos chavales jóvenes han podido competir en algunos mítines en verano, porque tenían ganas de hacerlo. Pero está claro que no es lo mismo correr una carrera de 3.000 metros o unos 400 metros lisos que mi distancia. No son las mismas necesidades que en mi caso, un corredor de larga distancia. En mi caso, ya no puedo competir tanto. Debo reservarme para las pruebas importantes, no teniendo la necesidad de incrementar la intensidad de mis entrenamientos durante el pasado verano. Lo importante es llegar bien al 2021.

La incertidumbre que aún pesa sobre Tokio, cómo la vives… ¿prefieres estar informado al dedillo o bien practicas un poco la desconexión informativa para no darle demasiadas vueltas a la cabeza?

La verdad es que prefiero estar informado (conviene con aquiescencia). Ver cómo va todo. No te negaré, sin embargo, que hace algunas semanas, cuando empezó la segunda ola, tuve algunas dudas acerca de la celebración de los JJOO. Pero, como te decía anteriormente, siempre he sido optimista y estaba convencido que al final de este 2020 empezarían las informaciones relativas a la llegada de las vacunas. Y, por lo tanto, empezaríamos a ver un poco la luz al final del túnel, como parece que así está siendo. Siempre me gusta estar informado. Siempre me ha gustado y, sobre todo, buscar noticias positivas para poder recuperar, poco a poco, las rutinas que teníamos antes de la pandemia.

No temo la retirada, porque tengo un plan establecido

Quizás lo peor es que la cita olímpica te cogerá incluso un año más viejo, con 51 primaveras (este año, precisamente, en el que no hemos tenido primavera). 

Sí, así es. Sin embargo, y volviendo al principio, no me ha ido nada mal descansar, después del gran esfuerzo que me supuso el Campeonato del Mundo de Doha. No temo la retirada, porque tengo un plan establecido. Voy a intentar irme recuperándome, poco a poco, de las dolencias que iba arrastrando, sobre todo a nivel muscular y articular, para que llegue 2021 y vaya bien. En este sentido, 2020 me ha ido bien para recuperar. En verano, he tenido buenas sensaciones, por lo que espero poder llegar incluso mejor a Tokio. Y, sobre todo, con más entrenamiento en las piernas. Aunque casi tenga 52 años, no pensaré en ello. Sino que lo que tendré en mente es que estaré a punto de alcanzar el objetivo marcado: retirarme en los JJOO de Tokio. Eso es lo que va a empujarme a tener fuerza para llegar, como mínimo, en las condiciones físicas que tenía en el pasado Mundial. Si se hubieran aplazado hasta el 2022, quizás se me habría complicado un poco más el tema…

 


No hay comentarios

Añade el tuyo