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¿Debemos tomar o no antioxidantes tras el ejercicio?

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(6-3-2015). Miguel Ángel Martínez, de los centros deportivos Claror, evalúa la necesidad o no de tomar suplementos antioxidantes para mejorar la recuperación de nuestro organismo tras el esfuerzo físico o si incluso puede ser contraproducente.

Miguel Ángel Martínez, Director de Innovación y Calidad Deportiva de los gimnasios Claror, nos explica que durante el ejercicio aumenta la demanda de oxígeno derivada del incremento del metabolismo.

“Se ha observado que este aumento produce también cambios significativos en la producción de radicales libres, hasta el punto que supera la capacidad de defensa antioxidante y se produce estrés oxidativo”, explica.

Según Miguel Angel Martínez, “estas moléculas se relacionan con la aparición del daño muscular tras el esfuerzo, al afectar a estructuras proteicas (como el músculo), lípidos de membrana y ADN”.

Defender el organismo

Nuestro organismo dispone de defensas antioxidantes que pueden ser enzimáticas (como el superóxido dismutasa, catalasa, glutatión peroxidasa…) o no enzimáticas (como las Vitaminas C y E, por ejemplo). Estas defensas actúan de forma coordinada con aquellas que se ingieren a través de la dieta.

De esta manera, “se especula con que la suplementación con antioxidantes pueda llegar a ser positiva, ya que prevendría el estrés oxidativo y el daño muscular producido por el ejercicio. Algunos autores, sugieren que podría tener efectos sobre la recuperación posterior al ejercicio y la recuperación de lesiones”, precisa.

También otras investigaciones han encontrado mejoras en signos y síntomas sobre el daño muscular producido por el esfuerzo (pero no sobre la lesión en sí), en personas no entrenadas, asegura el especialista.

Cuidado con demasiados antioxidantes

No obstante, matiza que “las substancias reactivas de oxígeno o ROS, en sus siglas en Inglés (otro nombre por el que son conocidos también los radicales libres), actúan como mediadores de procesos fisiológicos importIMG_8317antes en el organismo, (como la vasodilatación)”. Así, “una sobrecarga antioxidante podría afectar a la salud o incluso perjudicar las adaptaciones al esfuerzo”, añade.

La pregunta es pues: ¿es necesaria la suplementación para ‘controlar’ los efectos indeseables de los radicales libres, o por el contrario, es contraproducente porque puede alterar la adaptación natural de la célula al entorno, incluidas las adaptaciones al ejercicio?, cuestiona Miguel Angel Martínez.

Recomendaciones

Martínez asegura que todo apunta “a la complejidad de establecer recomendaciones de suplementación apropiadas, ya que se desconoce qué substancia o composición de substancias es la más adecuada, para el deporte practicado y las necesidades individuales de cada deportista”. Aun así, “los resultados parecen indicar que la suplementación, lejos de obtener mejoras en el rendimiento y la salud, podría tener efectos adversos”.

Hay investigaciones que advierten que los efectos beneficiosos de la suplementación solo se hallan en individuos que tienen un incorrecto aporte alimentario. Lo que pone de manifiesto que es más importante el control dietético y nutricional que el diseño de los suplementos. “Así, es necesario seguir una dieta equilibrada y variada, que cumpla los requisitos energéticos y evite los productos nutricionalmente pobres”, recomienda.

Además, incide en que “la suplementación es muy compleja, ya que es extremadamente difícil acertar con la mezcla adecuada de substancias que sea favorable al deportista, estado nutricional y deporte practicado”.

Conclusiones

Para Miguel Angel Martínez, “la suplementación con antioxidantes no mejora el rendimiento en deportistas con un correcto aporte nutricional, parece más acertado seguir un estricto control dietético que cubra las necesidades energéticas, de micronutrientes y evite alimentos de baja calidad nutritiva”.

Una concentración “elevada de antioxidantes en los tejidos podría ser contraproducente, ya que interferiría con los procesos en los que las ROS actúan como mediadores, pudiendo afectar a la salud, la capacidad de adaptación de la célula y por consiguiente al rendimiento deportivo”.

Más información en www.claror.cat


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