RUNNING

Entrevista a la atleta de ultra distancia, en la recta final de su reto ‘Running 4 Her’

Alexandra Panayotou: “He tomado conciencia de lo duro que será correr 400 km non-stop en Junio”

La deportista cree que “lo realmente significativo de un reto no es cuánta gente puede hacerlo sino si tú puedes”

(19-3-2014). El próximo mes de junio pretende completar el que debe ser su último reto como atleta de ultra fondo: correr 400 kilómetros sin parar entre Sant Cugat del Vallés y Gerona, pasando por las 4 provincias catalanas. Cuando lleve a cabo este proyecto, “Running 4 Her”, Alexandra Panayotou tendrá 44 años. Esta ciudadana del mundo, nacida en Irlanda y criada en Grecia, es infalible. No ha fallado nunca en sus múltiples desafíos. Corrió 2010 kilómetros en 31 días para promocionar el Europeo de Atletismo de Barcelona en 2010, 188 kilómetros en solitario en 24 horas y 315 kilómetros sin parar, entre otros desafíos casi inhumanos. Es una persona con carácter, ideas claras y motivadora por naturaleza. Y siempre encara la vida con optimismo. Es la eterna sonrisa del ultra fondo.

Camino de tu reto del mes de junio, acabas de completar tu segundo mini-reto: correr 170 kilómetros de Gerona a Barcelona. Y, dos días después, corriste también el maratón de Barcelona.
El día antes de correr el Maratón estaba muy, muy cansada. No sólo por el esfuerzo de los 170 kilómetros, sino también por un fin de semana intenso en la Expo del Maratón, promocionando “Running 4 Her” y mis Running-camps. Tanto el viernes como el sábado, estuve más de 9 horas de pié, y eso después de haber corrido 2 días antes tantos kilómetros, se nota mucho. Pero tenía que completar este segundo mini-reto, ya que había dicho que lo haría. Salí a disfrutar. Nunca me lo había pasado tan bien corriendo un maratón. Incluso me puse a bailar en las zonas donde había música (y se ríe). Sólo importaba completar la distancia. Acompañada de amigos, lo hice con mucha alegría.

A nivel físico, ¿cómo te encontraste?
He tenido pequeñas molestias en el pié, quizás provocados por las zapatillas o bien necesito arreglar las plantillas. O, quizás, ambas cosas. Esta semana voy a examinarlo, ya que no puedo arriesgarme a tener problemas físicos a estas alturas del entrenamiento. En líneas generales, físicamente, me he encontrado bien, aunque muy cansada.

Globalmente, entonces, ¿qué valoraciones haces de este esfuerzo titánico?
La parte positiva es que lo he conseguido completar sin lesionarme. La parte del maratón era un añadido, pero los 170 kilómetros entre Gerona y Barcelona se me hicieron realmente duros. Aunque, a pesar de toda la dureza, estoy bien. Además, a casi tres meses vista para el desafío de “Running 4 Her”, fue una buena prueba para conocer cómo estoy y, sobretodo, tomar conciencia de lo duro que va a ser intentar correr 400 kilómetros de forma continuada en junio. Y la parte negativa es que la distancia se me ha hecho mucho más ardua de lo que esperaba. También me he dado cuenta de que tengo dos años más desde mi último reto, y eso el cuerpo lo nota. Tengo nuevas sensaciones físicas.

¿De qué manera lo has notado?
Aunque haya estado entrenando, todo este tiempo sin un desafío de por medio se nota. Y mucho. Correr este mini-reto y después el postre del maratón me ha vuelto a poner en el escenario de lo duro y jodido que es completar un proyecto de este calibre. Eso es muy importante a nivel mental. He tocado el sufrimiento que tendré que afrontar en el mes de junio. Un aspecto vital y que no se puede entrenar si no lo vives directamente. Parte del trabajo es recordar lo malo que va a ser poder completar 400 kilómetros. Y, aún así, tampoco puedo saber al 100% lo duro que va a ser.

Pensando en el mes de junio, y tomando como punto de partida esta experiencia, ¿podemos decir que la parte más sufrida será correr de noche?
Sin ninguna duda. Salí de Gerona, camino de Barcelona, el miércoles (12 de marzo) a las 10 de la mañana. El día, con distintos altibajos, transcurrió sin demasiadas complicaciones, pero al llegar la noche me derrumbé. Corrí sola, sin nadie a mi lado, entre la 1 y las 4 de la madrugada. Fue realmente agotador. Me di cuenta de que durante la noche en el reto no puedo estar sola. Básicamente porque estaré corriendo en carreteras con tráfico. Con el equipo ya trabajamos para que así sea.

Además del trabajo físico con el incremento paulatino de kilómetros, la parte psicológica es vital para que un proyecto de este calibre sea un éxito.
Tengo que seguir entrenando y sumando kilómetros, pero, como siempre, la clave está en la parte mental. Pero no sólo en desafíos como este, sino en cualquiera. Trabajar lo mental es lo que va a permitirme o no completar “Running 4 Her”. Es la preparación más importante. Hay que tener muy claro las razones por las cuales estoy haciendo esto, que durante este año han ido cambiando bastante. El porqué y el hecho de querer hacerlo. También es vital sentir el apoyo de la gente importante para mí y saber dónde estarán. Me concentro mucho en este cariño, en este amor de familia y amigos.

¿Tienes miedo a lesionarte?
Miedo no, pero sí respeto. Nunca sabes cuando puedes lesionarte. En Inglaterra, cuando corrí 315 kilómetros en solitario (octubre 2011), casi tuve una lesión por una tontería: el cambio de asfalto de España por el del Reino Unido. No es algo que puedas controlar.

A día de hoy, y viendo tus sensaciones después de completar una semana tan dura, ¿crees que vas a poder completar los 400 kilómetros en junio?
Creo que tengo posibilidades de conseguirlo. Si no lo creyera, lo dejaría ahora mismo. Piensa que, además del esfuerzo que supone, yo también estoy dejando de lado mi trabajo personal para dedicarle horas de entreno. El sacrificio que hago es muy grande. Mucha gente piensa que Alex no trabaja y que sólo prepara sus retos. He hecho muchos sacrificios para “Running4 Her”.

A parte del proyecto educativo que conlleva, todo el recorrido de “Running 4 Her”, desde que se gestó hasta su consecución, será la piedra angular de un reportaje que está gravando una productora inglesa.
Se consiga o no, creo que este reportaje puede ser muy útil para las personas que lo puedan ver. Si algo va a dejar claro, es que con un sufrimiento espectacular a nivel físico y mental se puede llegar muy lejos en la vida. No se trata tanto del esfuerzo físico, sino de demostrar que con la fuerza mental podemos superar los baches más duros de la vida. Y esa faceta didáctica es la que me hace sentir muy orgullosa.

Menos de 5 mujeres han completado 400 kilómetros non-stop hasta la fecha. ¿Esto supone una motivación o bien una responsabilidad añadida?
Sinceramente, y quizás puede sorprender a la gente, esta estadística es algo que no me afecta. Ya hace más de 8 años que no compito. Cuando afronto un reto yo no compito contra nadie. Ni contra la historia. Sencillamente, estoy luchando conmigo misma. Lo que hago no tiene que ver con si alguien lo ha hecho o no. Es más bien una superación de uno mismo. Y eso es la metáfora de la vida. Lo realmente significativo no es saber cuantos lo pueden hacer, sino si yo lo puedo hacer. Es la lucha, física, mental, o del alma, que cada uno debe afrontar en su existencia.

En la sociedad actual, ¿estamos demasiado pendientes de la estadística y de los números para ver quién es el mejor?
Te voy a contar una anécdota. Una periodista que me hizo una entrevista me envió un mensaje para saber cómo había ido el maratón y me preguntó en qué posición había quedado. No había entendido nada, como muchos otros. Se pensaba que iba a correr el Maratón de Barcelona para disputarlo. Yo sólo iba a trotar. Hace tiempo que ya no compito, pero parece que todo el mundo sólo piense en lo que supone la competición: el tiempo, la clasificación… Por este exceso de competencia, de picarse si lo quieres llamar así, muchos abandonan y no consiguen dar lo máximo. Hay que saber medir todo esto. Salir a competir el Maratón hubiera sido un riesgo innecesario. Mi objetivo es junio.

¿Si alguien te dijera que todo esto es imposible sin ayudas externas, qué le responderías?
Le respondería que yo ya lo he hecho en Inglaterra, corriendo 315 kilómetros non-stop. Y, en ese caso, no tomé ni un solo gel. No sé qué ha tomado el resto de la gente que ha corrido estas distancias…, pero yo sé que es posible hacerlo sin necesidad de tomar nada anormal. Evidentemente, llega un momento en que tu cuerpo se apaga, pero ahí hay que seguir luchando. Puede ser que en la tercera noche del reto tenga que dormir un par de horas hasta que haya pasado el bache, pero sí que es factible sin ninguna ayuda externa. Somos capaces de hacer mucho más de lo que creemos. Controlamos nuestra mente, por lo tanto es algo que podemos trabajar. Mis experiencias me lo han demostrado.

¿Que control médico llevas?
Llevo un control médico con la clínica Ergodinámica (www.ergodinamica.com), sobretodo a nivel de analíticas y corazón. Y, por otra parte, también me controlan los pies y las plantillas con las que corro. No tenemos presupuesto para tener control en directo durante el reto. Por suerte, conozco muy bien mi cuerpo y sigo cuidando todo lo que como y bebo.

No te planteas seguir con este tipo de desafíos. ¿Por qué es el ultimo reto?
Soy humana. Son desafíos brutalmente difíciles, tanto a nivel psíquico como físico. Pero la forma en como me implico, me lleva mucho tiempo de mi vida personal. Y no tengo un gran sponsor detrás. No es una queja, simplemente una constatación. No puedo pagar por la ayuda que recibo. Suerte de la ayuda desinteresada de los miembros del equipo. La labor que necesito hacer a nivel logístico requiere muchas horas, menos tiempo que me queda para trabajar. Y mi pareja, Frank, trabaja ya como un loco. Hay días en que mi jornada laboral se prolonga más de 10 horas. Durante 6-7 años, he llevado este ritmo. No podemos seguir así, casi sin vivir los dos y sin tener una vida de pareja normal. No quiero que los retos lleguen a ser una obsesión, como sí veo que le ha pasado a mucha gente que ha destrozado sus vidas. Además no soy masoquista.

¿Y cuál es el futuro de Alexandra Panayotou?
Todo lo que he aprendido y he vivido en los últimos años me ha cambiado como persona. Pero no sólo mi vida, sino también la de otras personas. Si quiero ayudar a otra gente, tengo que dejar de hacer retos para centrarme en mis programas de desarrollo personal y profesional. Por ejemplo, hace más de un año que no escribo y mucha gente se ha puesto en contacto conmigo porque a través de mi libro les he ayudado a salir de una situación difícil y a tener más confianza. Tengo ganas de volver a escribir. Cuando alguien me dice que algo de lo que he hecho le ha ayudado en su vida, me digo, que debo dejar de perder el tiempo corriendo y ponerme a ayudar realmente a los demás en otros sentidos.

Más información:
www.running4her.com
www.alexandrapanayotou.com
www.alexlivingexcellence.com


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