FITNESS

Los beneficios del Low Pressure Fitness en embarazadas

Low Pressure Fitness

(4-12-2015). El Low Pressure Fitness es una evolución de los ejercicios hipopresivos que aúna muchos más conceptos de entrenamiento y que llega al mundo de las embarazadas.

Tamara Rial, Directora del I+D del International Hipopressive & Physical Therapy Institute y co-fundadora de Low Pressure Fitness, nos explica cuáles son los beneficios de este método. La finalidad de la práctica de Low Pressure Fitness durante el embarazo es mantener la continuidad de la actividad física que venía realizando la mujer hasta ese momento. Como explica Tamara, “entre sus objetivos y principales beneficios se encuentra el mantenimiento postural, el entrenamiento específico respiratorio y entrenamiento de la musculatura abdomino-perineal que permite reducir el dolor lumbar tan prevalente durante el embarazo y preparar el organismo para el parto”.

Según explica la especialista, las mujeres que ya habían practicado esta modalidad de ejercicios hipopresivos antes de quedar embarazadas y continuaron durante el proceso, obtuvieron una recuperación física mayor en el posparto en comparación con el resto de embarazos. “Su satisfacción fue muy alta”, explica Rial, “y no hubo aparición del dolor lumbar gestacional ni incontinencia urinaria durante todo el embarazo”.

La práctica de ejercicio físico en embarazadas

En la actualidad existen diferentes estudios científicos que respaldan la teoría de que realizar ejercicio físico durante el embarazo es beneficioso. Como comenta Tamara, “cuando no está contraindicado facultativamente y, por tanto, no se tiene un embarazo de riesgo o alguna complicación, no supone peligro alguno aunque evidentemente hay que tomar ciertas precauciones básicas. Por ejemplo, habría que evitarlo en casos en los que haya anemia severa, arritmia, crecimiento uterino anormal, hipertensión, diabetes tipo 1, bronquitis crónica, bajo peso o hipertiroidismo poco controlado”.

En el caso de Low Pressure Fitness, a diferencia del ejercicio hipopresivo tal y como se conoce, no es necesario realizar las fases de apnea, si no se desea. “En este caso, de la misma forma que ocurre con el Pilates o el Yoga para embarazadas, siempre se adapta de manera completamente personalizada”, explica Rial. “No obstante, hay que remarcar que al ser una técnica nueva que tiene poco recorrido, siempre hay que optar por la precaución y por la supervisión de profesionales cualificados bajo un equipo multidisciplinar. En el caso del Low Pressure Fitness, es necesario que el personal esté certificado y especializado en dicha metodología”.

La práctica post-parto

Según las últimas recomendaciones del American College of Obstetricians & Gynecologists (2105) sobre prescripción del ejercicio físico durante el embarazo y post-parto, la mujer puede incorporarse a la práctica física una vez ha dado a luz, tan pronto como su salud y profesional sanitario le indique. “En este sentido”, añade la especialista, “Low Pressure Fitness también está preparado para las mujeres que ya han tenido a su bebé. El ejercicio por excelencia es el de “baja presión”, sobre todo de cara a restaurar la estática pelviana y de la columna vertebral. Se trata de devolver al cuerpo, poco a poco, a su estado inicial con prácticas poco “presivas” para la columna vertebral y el suelo pélvico y readaptarlo para actividades que en un futuro sean de mayor impacto”. Entre los beneficios del ejercicio hipopresivo en la fase post-parto destacan la descongestión pélvica y visceral, la recuperación postural y la mejora de la vascularización.

Muchas mujeres activas cambian su estilo de vida por uno más sedentario cuando se quedan embarazadas. Como comenta Tamara, “realizando esta técnica pueden continuar realizando ejercicio con un programa adaptado, individualizado y diferente al que hacía previamente”. La especialista considera que afrontar el proceso de parto con “baja condición física, tanto de resistencia cardiovascular como de resistencia muscular (abdominal, respiratoria y pélvica) es como jugar todas las cartas hacia un parto difícil, instrumentalizado y con medicación”.

Ejercicios para el post parto

Entre los ejercicios que se pueden realizar durante la fase de post parto destacan los siguientes:

– Venus: De pie, colocar las piernas separadas el mismo ancho de las caderas. Realizar una ligera flexión de rodillas y mantener la pelvis neutra sin forzar una excesiva basculación pélvica. VenusEstirar la columna vertebral como si se llevara un libro sobre la cabeza manteniendo la mirada al frente. Evitar subir la barbilla. A la vez, estirar los brazos con una ligera flexión de muñecas como si una fuerza tirara de ellos hacia el suelo. Inclinar un poco el peso del cuerpo hacia delante, hasta sentir el peso en los metatarsos. Realizar tres respiraciones diafragmáticas, inspirando en dos segundos y vaciando por completo el aire durante cuatro segundos. A la tercera exhalación, no volver a coger aire. Mantener una apnea espiratoria y abrir la caja torácica al máximo durante unos 6 a 10 segundos (no se contrae el abdomen, solo se abren las costillas). Repetir esta mecánica respiratoria tres veces sin perder la postura de Venus.

– Artemisa: Desde la posición anterior, realizar una flexión cervical y dorsal al tiempo que se flexionan ligeramente las rodillas y el tronco hasta que las manos queden apoyadas en los Artemisamuslos en la posición de Artemisa. Se mantiene en todo momento la sensación de estirar la espalda como creciendo desde la coronilla, pero esta vez la columna trata de estirarse redondeándose al máximo. Imaginar que se abrazas un balón gigante entre los muslos y el estómago. El apoyo de las manos sobre los muslos servirá para aumentar la sensación de apertura de las escápulas. La sensación es la de mantener los hombros y los codos separados del centro corporal como si quisieran alejarse en todo momento de la espalda. El eje de gravedad se inclina ligeramente hasta sentir el peso sobre los dedos del pie. Durante la caída aguantar la cabeza en completa flexión con la mirada hacia el ombligo. Respirar torácicamente y entre cada tres ciclos respiratorios realizar el vacío abdominal (apnea espiratoria mas apertura costal). Se repite en la postura tres veces el procedimiento de respiración.

– Maya: Rodillas y los antebrazos apoyados en el suelo o en una colchoneta. El muslo queda vertical a la cadera. Recoger la barbilla y flexionar la cabeza como si se quisiera esconder entre Mayalos brazos o como queriendo acercar el mentón al pecho. Los antebrazos se apoyan y empujan con firmeza el suelo para mantener las la musculatura de la cintura escapular activa. Ya en esta posición se obtiene una sensación muy agradable de descanso para la espalda. A continuación, tomar aire en dos segundos, expulsa el aire en cuatro segundos y repetir tres veces relajadamente y en la última exhalación, sin coger aire, abrir las costillas como si se quisiera tomar aire de golpe y mantener durante unos seis a diez segundos sin aire, en apnea, para volver a tomar aire en dos segundos y expulsar el aire en cuatro segundos. Esta respiración y posición provoca un vacío abdominal que disminuye la presión del vientre.

Más información: www.lowpressurefitness.es

 


Hay 1 comentario

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  1. Tamara Rial

    Muchas gracias por la entrevista y a redacción.
    Quisiera puntualizar que la descripción de los ejercicios realizada es para la fase del postparto. Durante el embarazo seguimos un protocolo diferente y adaptado a cada fase del trimestre.

    un saludo cordial


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