RUNNING

Cómo afrontar los retos deportivos desde una perspectiva realista

Querer no siempre es poder (y poder no siempre es querer)

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(18-12-2019). Querer es poder. Cuántas veces habéis escuchado esta frase motivadora que busca ofrecer lo máximo de uno mismo para lograr hitos antes inimaginables. No obstante, a pesar de las buenas intenciones de esta afirmación, está claro que, en el mundo deportivo, dista mucho de ser un reflejo de la realidad. Gracias a los conocimientos del entrenador personal y preparador físico Albert Cabezas, que también es licenciado en Psicología, reflexionamos sobre esta cuestión.

Mido 1,81 centímetros y peso 88 kilos. Por mucho que quiera, nunca podré bajar de 2:10 en un maratón. Por poner un ejemplo. Y asumir esto no es limitarme, sino tocar con los pies en el suelo y ser consciente de la realidad.

Comentando esta cuestión con el entrenador personal, preparador físico y psicólogo deportivo Albert Cabezas, nos recuerda las palabras del actor mexicano Odin Dupeyron: “Tal y como él defiende –nos cuenta Albert- hay un exceso de pensamiento mágico, pensamiento mágico innecesario, por no usar otro concepto más duro”. La sociedad tiende a decirnos que “no hay límites, que somos libres y, esto, a nivel deportivo, se traduce en un mensaje claro y sencillo: somos capaces de todo”. Sin embargo, “esto no es cierto y, cuando somos conscientes de ello, nos topamos de bruces con la realidad y esta magia innecesaria se evapora en un abrir y cerrar de ojos”.

En el mundo del running hay un exceso de marquitis, solo importa el tiempo final

Querer (no) es poder

Las redes sociales han multiplicado aún más la idea de que “debemos ser felices a toda costa y luchar por superarnos”, afirma Albert Cabezas. Y esto, en el caso del mundo del running, “se ha traducido en un exceso de marquitis”. Parece que lo único que importa “es el tiempo final, la superación de unos dígitos concretos”. Estas ansias por mejorar una marca, “no son algo negativo per se” reflexiona el preparador. “El problema, el conflicto, viene cuando nos damos cuenta que llega un momento que, a pesar de entrenar más duro y más fuerte, no logramos rebajar nuestra marca, o la lograda por nuestro compañero”. Ahí aparece la frustración y el desencanto porque no siempre “querer es poder”. Más bien, deberíamos introducir un matiz fundamental en esta oración, y entre paréntesis: querer (no) es poder. En este punto, para entender un poco más su argumentación, Cabezas nos recuerda una frase del poeta y escritor Pablo Neruda: “la felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos”.

Es cierto que las personas, deportistas o no, podemos conseguir muchas cosas de las que nos proponemos. Incluso algunas de ellas que, previamente, habíamos catalogado como imposibles. “Tenemos mucho más control de nuestras vidas de lo que pensamos y, evidentemente, querer es un requisito indispensable para poder hacer algo, pero no siempre es suficiente”, advierte el entrenador personal y psicólogo. Piensa, por un momento, que quieres viajar en el tiempo y evitar que algo que ya ha ocurrido suceda, o quieres que te toque la lotería… Y está claro que “no tenemos poderes mágicos para poder cambiar lo que no depende únicamente de nosotros, de nuestro empeño”. Incluso un ejemplo más. Quiero que salga el sol. No obstante, por mucho empeño que ponga en ello, no voy a poder conseguirlo. En mi caso, quiero correr un maratón en 2:10. Pero el resultado, como en el caso de Helios, es idéntico. Nunca voy a lograrlo, y ser consciente de ello debería ser algo positivo –y no limitante- para poder mejorar como atleta para acercarme, lo máximo posible, a ese tiempo.

No podemos cambiar lo que no depende únicamente de nosotros y ser consciente de ello debería ser algo positivo, y no limitante, para mejorar como atletas

Los pequeños cambios son poderosos

Albert Cabezas nos ofrece un consejo que puede sernos de gran utilidad en este caso. “Cambiemos la forma de ver las cosas preconcebida que tenemos”. Y dilucidad más extensamente esta idea. La psicología nos puede ayudar, ya que “si quiero algo que no puedo conseguir, probablemente no lo consiga porque no depende de mí mismo. Sin embargo, “sí puedo hacer algo que puede resultar muy positivo de cara al resultado final: cambiar la manera de ver las cosas y enfocarlas”. Gracias a este cambio de perspectiva, “podemos obtener resultados diferentes y hacer que las cosas cambien”. Aceptar que nunca correré un maratón en 2:10 quizás puede ser una motivación para entrenar duro y lograr el mejor tiempo posible, y más consciente de mis aptitudes. Es, en cierta manera, lo que Albert Einstein definió tan bien en una frase que, aparentemente, parece muy simple: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Y es que pequeñas transformaciones pueden tener un efecto ingente.

Poder no siempre es querer

‘Querer es poder’, también tiene su contrario. Esto es, ‘poder no siempre es querer’. Hay atletas que tienen unas condiciones innatas para practicar este deporte. Y, de forma natural, pueden lograr marcas increíbles y un rendimiento espectacular. Pero “cuando la voluntad, que necesita de un acto voluntario y consciente, no va de la mano de unas facultades físicas excelentes”, el resultado tampoco será el esperado. No obstante, lógicamente, “en este caso se trata de una decisión consciente”, argumenta Cabezas. Por lo tanto, “no puede haber decepción ni frustración, ya que es la persona quién, de forma juiciosa, decide su nivel de rendimiento”, apostilla el especialista. Y, por el contrario, en este tipo de personas que sí tienen unas altas capacidades para el atletismo, el “querer es poder” puede llegar a ser casi una realidad. No tienen un límite natural, sino que, más bien, todo depende de su anhelo. Y quizás no quieren llegar a ser el número 1 en un deporte determinado o en una profesión. Cabezas nos acerca una sugerencia que intenta ir en esta dirección: “No debemos obligar a nadie a hacer lo que creemos que debe hacer”. Y, lamentablemente, “la sociedad actual tiene un máster cum laude en esta cuestión”.

No debemos obligar a nadie a hacer lo que creemos que debe hacer

Talento y pasión

En este punto, Albert Cabezas introduce un nuevo matiz: hay que tener clara la diferencia entre tener pasión y tener talento. Y nos pone un ejemplo concreto, en un ámbito totalmente diferente al del mundo del running. Ponemos por caso que a una persona le gusta mucho cantar. Ser cantante es el sueño de su vida. Pero quizás no lo hace bien, tiene un registro de voz horrible. Su pasión, por lo tanto, es la de ser cantante. Pero ésta no viene acompañada de talento. Sí, de acuerdo, “el talento se puede trabajar y perfilar, pero siempre habrá un límite que no podremos superar”, advierte el técnico. Las cualidades de esta persona para cantar son nulas, a pesar de que mantiene su pasión intacta. Pero la realidad es que nunca podrá ser una gran cantante y “debe aceptar la realidad como algo ineludible para evitar cualquier tipo de frustración”. Hay que aceptar –o deberíamos hacerlo- que podemos ser igual de felices corriendo un maratón en 2:10 que haciéndolo en 3:15, aceptando nuestras carencias.

Hay que aceptar –o deberíamos hacerlo- que podemos ser igual de felices corriendo un maratón en 2:10 que haciéndolo en 3:15, aceptando nuestras carencias

El preparador físico y psicólogo Albert Cabezas hace un llamamiento a cuestionarnos quién somos. “Debemos preguntarnos a nosotros mismos, conocernos, con nuestras fortalezas, con nuestros límites, pensar qué nos gusta hacer, si la vida que llevamos nos es plena, si estamos haciendo lo que la sociedad nos marca o bien lo que realmente nos apetece”. Y es que, “sabiendo que no por querer algo esto va a suceder, aceptando este coto, nuestra vida deportiva –en este caso- y personal puede ser mucho más plena”. Por este motivo, nos emplaza a disfrutar de la actividad física del running, a luchar por mejorar nuestras aptitudes y prestaciones, pero “siempre desde un punto de vista crítica e introspectivo con nosotros mismos”. De esta forma, “tenemos que pensar en vivir felices, en disfrutar de cada momento teniendo en cuenta quién somos, no en función de lo que hacen los demás”. Cada persona es diferente y, por lo tanto, cada uno tendrá sus potencialidades y sus imperfecciones.

 

Información de contacto:

www.alcalotrainer.com


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